<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://qena.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>LAS HISTORIAS DE QENA</title><description>Cuentos y relatos con coraz&#xF3;n para el coraz&#xF3;n.</description><link>https://qena.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Trabajando</title><link>https://qena.blogia.com/2012/121201-trabajando.php</link><guid isPermaLink="true">https://qena.blogia.com/2012/121201-trabajando.php</guid><description><![CDATA[<p>Ya estoy harta. Todo el dia trabajando para que venga este gilipollas a decirme que no me cunde, que se me esta amontonando el trabajo. Mas vale que se ocupe &eacute;l del suyo y me deje en paz.</p><p>-Mariaaaaaaaa!!</p><p>-Ya esta, parece que no se sabe otro nombre, porque no os llama algunas de vosotras.</p><p>-si</p><p>-Mirame esto, no lo encuentro -&nbsp; que vas a encontrar si eres la persona mas inutil.</p><p>-Enseguida te lo miro, en cuanto acabe el informe.</p><p>-No, no, corre prisa, a ver si nos damos mas brio.</p><p>Sera imbecil. Hay dias que me dan ganas de estrellarlo contra la pared.</p>]]></description><pubDate>Wed, 12 Dec 2012 13:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>El mejor relato de la historia</title><link>https://qena.blogia.com/2012/081601-el-mejor-relato-de-la-historia.php</link><guid isPermaLink="true">https://qena.blogia.com/2012/081601-el-mejor-relato-de-la-historia.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p><strong>El Cuervo</strong></p><p><em>Edgar Allan Poe</em></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Una vez, en la l&uacute;gubre media noche, mientras meditaba d&eacute;bil y fatigado sobre el ralo y precioso volumen de una olvidada doctrina y, casi dormido, se inclinaba lentamente mi cabeza, escuch&eacute; de pronto un crujido como si alguien llamase suavemente a la puerta de mi alcoba.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">&laquo;Debe ser alg&uacute;n visitante&raquo;, pens&eacute;. &iexcl;Ah!, recuerdo con claridad que era una noche glacial del mes de diciembre y que cada tiz&oacute;n proyectaba en el suelo el reflejo de su agon&iacute;a. Ardientemente dese&eacute; que amaneciera; y en vano me esforc&eacute; en buscar en los libros un lenitivo de mi tristeza, tristeza por mi perdida Leonora, por la preciosa y radiante joven a quien los &aacute;ngeles llaman Leonora, y a la que aqu&iacute; nadie volver&aacute; a llamar.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Y el sedoso, triste y vago rumor de las cortinas purp&uacute;reas me penetraba, me llenaba de terrores fant&aacute;sticos, desconocidos para m&iacute; hasta ese d&iacute;a; de tal manera que, para calmar los latidos de mi coraz&oacute;n, me pon&iacute;a de pie y repet&iacute;a: &laquo;Debe ser alg&uacute;n visitante que desea entrar en mi habitaci&oacute;n, alg&uacute;n visitante retrasado que solicita entrar por la puerta de mi habitaci&oacute;n; eso es, y nada m&aacute;s&raquo;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">En ese momento mi alma se sent&iacute;a m&aacute;s fuerte. No vacilando, pues, m&aacute;s tarde dije: &laquo;Caballero, o se&ntilde;ora, imploro su perd&oacute;n; mas como estaba medio dormido, y ha llamado usted tan quedo a la puerta de mi habitaci&oacute;n, apenas si estaba seguro de haberlo o&iacute;do&raquo;. Y, entonces, abr&iacute; la puerta de par en par, y &iquest;qu&eacute; es lo que vi? &iexcl;Las tinieblas y nada m&aacute;s!</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Escudri&ntilde;ando con atenci&oacute;n estas tinieblas, durante mucho tiempo qued&eacute; lleno de asombro, de temor, de duda, so&ntilde;ando con lo que ning&uacute;n mortal se ha atrevido a so&ntilde;ar; pero el silencio no fue turbado y la movilidad no dio ning&uacute;n signo; lo &uacute;nico que pudo escucharse fue un nombre murmurado: &laquo;&iexcl;Leonora!&raquo;. Era yo el que lo murmuraba y, a su vez, el eco repiti&oacute; este nombre: &laquo;&iexcl;Leonora!&raquo;. Eso y nada m&aacute;s.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Vuelvo a mi habitaci&oacute;n, y sintiendo toda mi alma abrasada, no tard&eacute; en o&iacute;r de nuevo un golpe, un poco m&aacute;s fuerte que el primero. &laquo;Seguramente -me dije-, hay algo en las persianas de la ventana; veamos qu&eacute; es y exploremos este misterio: es el viento, y nada m&aacute;s&raquo;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Entonces empuj&eacute; la persiana y, con un tumultuoso batir de alas, entr&oacute; majestuoso un cuervo digno de las pasadas &eacute;pocas. El animal no efectu&oacute; la menor reverencia, no se par&oacute;, no vacil&oacute; un minuto; pero con el aire de un <em>Lord</em> o de una <em>Lady</em>, se coloc&oacute; por encima de la puerta de mi habitaci&oacute;n; pos&aacute;ndose sobre un busto de Palas, precisamente encima de la puerta de mi alcoba; se pos&oacute;, se instal&oacute; y nada m&aacute;s.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Entonces, este p&aacute;jaro de &eacute;bano, por la gravedad de su continente, y por la severidad de su fisonom&iacute;a, indujo a mi triste imaginaci&oacute;n a sonre&iacute;r; &laquo;Aunque tu cabeza -le dije-no tenga plumero, ni cimera, seguramente no eres un cobarde, l&uacute;gubre y viejo cuervo, viajero salido de las riberas de la noche. &iexcl;Dime cu&aacute;l es tu nombre se&ntilde;orial en las riberas de la Noche plut&oacute;nica!&raquo;. El cuervo exclam&oacute;: &laquo;&iexcl;Nunca m&aacute;s!&raquo;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Qued&eacute; asombrado que ave tan poco amable entendiera tan f&aacute;cilmente mi lenguaje, aunque su respuesta no tuviese gran sentido ni me fuera de gran ayuda, porque debemos convenir en que nunca fue dado a un hombre ver a un ave por encima de la puerta de su habitaci&oacute;n, un ave o un animal sobre una estatua colocada a la puerta de la alcoba, y llam&aacute;ndose: &iexcl;Nunca m&aacute;s!</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Pero el cuervo, solitariamente posado sobre el pl&aacute;cido busto, no pronunciaba m&aacute;s que esas palabras, como si en ellas difundiese su alma entera. No pronunciaba nada m&aacute;s, no mov&iacute;a una pluma, hasta que comenc&eacute; a murmurar d&eacute;bilmente: &laquo;Otros amigos ya han volado lejos de m&iacute;; hacia la ma&ntilde;ana, tambi&eacute;n &eacute;l me abandonar&aacute; como mis antiguas esperanzas&raquo;. El p&aacute;jaro dijo entonces: &laquo;&iexcl;Nunca m&aacute;s!&raquo;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Estremeci&eacute;ndome al rumor de esta respuesta lanzada con tanta oportunidad, exclam&eacute;: &laquo;Sin duda lo que ha dicho constituye todo su saber, que aprendi&oacute; en casa de alg&uacute;n infortunado, a quien la fatalidad ha perseguido ardientemente, sin darle respiro, hasta que sus canciones no tuviesen m&aacute;s que un solo estribillo, hasta que el <em>De Profundis</em> de su esperanza hubiese adoptado este melanc&oacute;lico estribillo: &iexcl;Nunca, nunca, nunca m&aacute;s!&raquo;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Pero como el cuervo indujera a mi alma triste a sonre&iacute;r de nuevo, acerqu&eacute; un asiento de mullidos cojines frente al ave, el busto y la puerta; entonces, arrellan&aacute;ndome sobre el terciopelo, quise encadenar las ideas buscando lo que auguraba el p&aacute;jaro de los antiguos tiempos, lo que este triste, feo, siniestro, flaco y agorero p&aacute;jaro de los antiguos tiempos quer&iacute;a hacerme comprender al repetir sus &iexcl;Nunca m&aacute;s!</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">De esta manera, so&ntilde;ando, haciendo conjeturas, pero sin dirigir una nueva s&iacute;laba al p&aacute;jaro, cuyos ardientes ojos me quemaban ahora hasta el fondo del coraz&oacute;n, trataba de adivinar eso y m&aacute;s todav&iacute;a, mientras mi cabeza reposaba sobre el terciopelo violeta que su cabeza, la de ella, no oprimir&aacute; ya, &iexcl;ay, nunca m&aacute;s!</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Entonces me pareci&oacute; que el aire se espesaba, perfumado por invisible incensario balanceado por serafines, cuyos pasos rozaban la alfombra de la habitaci&oacute;n. &laquo;&iexcl;Infortunado! -exclam&eacute;-, tu dios te ha enviado por sus &aacute;ngeles una tregua y un respiro, para que olvides tus tristes recuerdos de Leonora, &iexcl;Bebe! &iexcl;Oh!, bebe esa deliciosa bebida para que olvides tus tristes recuerdos de Leonora. &iexcl;Bebe y olvida a la Leonora perdida!&raquo;. Y el cuervo dijo: &laquo;&iexcl;Nunca m&aacute;s!&raquo;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">&laquo;&iexcl;Profeta! -dije-, &iexcl;ser de desdicha! &iexcl;P&aacute;jaro o demonio, pero al fin profeta! &iexcl;Que hayas sido enviado por el tentador, o que la tempestad te haya hecho simplemente caer, naufragar, pero a&uacute;n intr&eacute;pido, sobre esta tierra desierta, en esta habitaci&oacute;n que ha sido visitada por el Horror, dime, te lo suplico, &iquest;existe un b&aacute;lsamo para mi terrible dolor? &iquest;Existe el b&aacute;lsamo de Judea? &iexcl;Di, di, te lo suplico!&raquo;. Y el cuervo dijo: &laquo;&iexcl;Nunca m&aacute;s!&raquo;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">&laquo;&iexcl;Profeta! -dije-, &iexcl;ser de desdicha! &iexcl;P&aacute;jaro o demonio, pero al fin profeta! Por el cielo que se extiende sobre nuestras cabezas, por ese Dios que ambos adoramos, di a esta alma llena de dolor si en el lejano para&iacute;so podr&aacute; abrazar a una santa joven, a quien los &aacute;ngeles llaman Leonora. Abrazar a una preciosa y radiante joven a quien los &aacute;ngeles llaman Leonora&raquo;. El cuervo dijo: &laquo;&iexcl;Nunca m&aacute;s!&raquo;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">&laquo;&iexcl;Que esta palabra sea la se&ntilde;al de nuestra separaci&oacute;n p&aacute;jaro o demonio! -grit&eacute; irgui&eacute;ndome-. Vuelve a la tempestad, a las riberas de la Noche plut&oacute;nica; no dejes aqu&iacute; una sola pluma negra como recuerdo de la falsedad que tu alma ha proferido. Deja mi soledad inviolada. Abandona ese busto colocado encima de la puerta. Retira tu pico de mi coraz&oacute;n y precipita tu espectro lejos de mi puerta&raquo;. El cuervo dijo: &laquo;&iexcl;Nunca m&aacute;s!&raquo;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;">Y el cuervo, inmutable, contin&uacute;a instalado all&iacute;, sobre el p&aacute;lido busto de Palas, precisamente encima de la puerta de mi habitaci&oacute;n, y sus ojos se parecen a los ojos de un demonio que sue&ntilde;a; y la luz de la l&aacute;mpara, cayendo sobre &eacute;l, proyecta su sombra en el suelo; y mi alma, fuera del c&iacute;rculo de esta sombra que yace flotante sobre el suelo, no podr&aacute; volver a elevarse. &iexcl;Nunca m&aacute;s!</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: x-small;"><strong>F I N </strong></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 16 Aug 2012 11:36:00 +0000</pubDate></item><item><title>Libros publicados</title><link>https://qena.blogia.com/2012/062902-libros-publicados.php</link><guid isPermaLink="true">https://qena.blogia.com/2012/062902-libros-publicados.php</guid><description><![CDATA[<p>Hola de nuevo os recuerdo que podeis pasaros por la libreria <a href="http://www.bubok.es/" title="libreria Bubok">BuBok</a> para ver los lilbros que he publicado.</p><p>&nbsp;</p><p>Ahora si, Felices vacaciones</p>]]></description><pubDate>Fri, 29 Jun 2012 15:14:00 +0000</pubDate></item><item><title>VACACIONES</title><link>https://qena.blogia.com/2012/062901-vacaciones.php</link><guid isPermaLink="true">https://qena.blogia.com/2012/062901-vacaciones.php</guid><description><![CDATA[<p>Bueno, como todos los a&ntilde;os por esta fechas me voy de vaciones, espero que cuando vuelva tenga noticias nuevas para todos vosotros.</p><p>Besos y que paseis un feliz verano</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Fri, 29 Jun 2012 14:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>Hola a todos....</title><link>https://qena.blogia.com/2012/042401-hola-a-todos-.php</link><guid isPermaLink="true">https://qena.blogia.com/2012/042401-hola-a-todos-.php</guid><description><![CDATA[<p>... no me he olvidado del blog, es que en esto momentos estoy preparando otro libro. Este de cocina con mis mejores recetas y esta tardadondo mas de lo normal. Tarde menos con los libros de relatos, pero ya lo estoy consiguiendo.</p><p>Pronto estara publicado y os avisare para que me los compreis ja, ja, ja,ja.....</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p><span style="background-color: #ffffff; color: #888888; font-size: x-small;">NOTA: la imagen es propiedad de fotolia&nbsp;</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 24 Apr 2012 13:20:00 +0000</pubDate></item><item><title>Volver&#xE9;</title><link>https://qena.blogia.com/2011/062901-volvere.php</link><guid isPermaLink="true">https://qena.blogia.com/2011/062901-volvere.php</guid><description><![CDATA[<p>Gregorio se subi&oacute; el cuello del abrigo y, metiendose las manos en los bolsillos, se alejo con paso r&aacute;pido del reducido grupo de personas que, como &eacute;l, hab&iacute;an ido a aquel cementerio para despedir a Ernesto que, en vida hab&iacute;a sido su mejor amigo y ahora su m&aacute;s triste recuerdo. Sent&iacute;a la necesidad de sumirse en el trafico de la ciudad y encontrar un lugar caliente donde cobijarse del fri&oacute; de la calle y de los escalofr&iacute;os del alma.<br /><br />Entro en el primer bar que encontr&oacute; y, sent&aacute;ndose en el rinc&oacute;n mas apartado, pidi&oacute; un whisky doble, a pesar de lo temprano de la hora. El alcohol le hizo entrar en calor y derramar las primeras l&aacute;grimas.<br />Con la cabeza entre las manos, trato de recuperar hasta el mas alejado recuerdo. &iquest;por qu&eacute; se hab&iacute;a suicidado Ernesto? &iquest;qu&eacute; cirscustancias le hab&iacute;an llevado a tal extremo? Cre&iacute;a conocerle y no encontraba motivos para tan inesperado desenlace. Ambos nacieron el mismo a&ntilde;o y en la misma ciudad. Estudiaron en el mismo colegio e incluso compartieron pupitre. En aquel tiempo Ernes, como sol&iacute;an llamarle, tenia, ya una personalidad muy fuerte y definida. Era inteligente, aventurero, mentiroso y cautivador. Estudiaron en la misma Facultad de Biolog&iacute;a y Ernesto hizo tambi&eacute;n la carrera de Telecomunicaciones. Servia para todo e iba a cumplir treinta y cinco a&ntilde;os.<br /><br />Ernes se planteaba la vida como un campo de batalla y el se ve&iacute;a al frente de las tropas. Siempre sal&iacute;a triunfante de cualquier situaci&oacute;n y, como un prestidigitador, sacaba de la chistera de su ingenio la soluci&oacute;n a cualquier problema. Terminada la carrera, Ernesto, que consideraba la familia y la reducida comunidad, en que viv&iacute;a, como cadenas que le ataban, opto por marchase a Madrid y entrar en el departamento comercial de un gran laboratorio. Su marcha me dejo consternado, pero su amistad, a pesar del alejamiento, continuo siendo muy estrecha por la continua comunicaci&oacute;n que siempre mantuvieron.<br /><br />Ernes, antes de su partida le dio, lo que &eacute;l llamaba, sus sabios consejos. &ldquo;Experim&eacute;ntalo todo&rdquo; &ldquo;arrepi&eacute;ntete de lo que no has hecho, nunca de lo que no hiciste&rdquo; &ldquo;dos mujeres mejor que una y cuatro mejor que dos&rdquo;. Y, sobre todo, &ldquo;agarra el presente antes de que se convierta en pasado&rdquo;.<br /><br />Gregorio no conceb&iacute;a que su amigo hubiera renunciado, suicid&aacute;ndose, a todo cuanto hab&iacute;a logrado: posici&oacute;n social y econ&oacute;mica, mujeres, prestigio y poder. Todo cuanto havia ambicionado lo hab&iacute;a conseguido. Era un triunfador y su vida era de lujo. Meditando sobre ello, se le encendi&oacute; la duda de la sospecha. &iquest;Y si no se hubiera suicidado? &iquest;Y si le hab&iacute;an empujado de la terraza de su lujoso apartamento? &iquest;Y si le hab&iacute;an inducido a hacerlo? La duda fue tomando cuerpo en su mente y decidi&oacute; realizar, por su cuenta, algunas indagaciones. Era lo menos que pod&iacute;a hacer por su amigo.<br />Se dirigi&oacute; en primer lugar al domicilio de Ernesto, para entrevistase con su ultima pareja. Era esta una mujer de generosa belleza y notable inteligencia. Se mostraba desolada por lo sucedido y le confirmo, lo que su amigo ya le hab&iacute;a anticipado, que sus relaciones eran excelentes en todos los campos en los que una pareja trabaja su felicidad. Le dijo que a Ernesto todo le iba bien, pero que &uacute;ltimamente se encontraba muy nervioso y que, estando ella ausente de Madrid, le pidi&oacute; que al regreso se instalara, durante una temporada, en el piso que ella pose&iacute;a, pues se encontraba algo deprimido e irritable, y no quer&iacute;a que ella sufriese las consecuencias.<br />Pilar, ese era su nombre, le aseguro que todav&iacute;a no hab&iacute;a llegado a creer los del suicidio. La polic&iacute;a le manifest&oacute; que se hab&iacute;a arrojado desde la terraza del duplex, desde una altura de quince metros. La muerte fue instant&aacute;nea y el suicida solo pudo emitir unos gemidos.<br />Antes de despedirse, le comento de Ernes le preguntaba frecuentemente &iquest;volver&aacute;?, &iquest;Tu crees que volver&aacute;?, sin que ella supiera a que se refer&iacute;a.<br /><br />Luego se encamin&oacute; a la Polic&iacute;a judicial y al forense, quienes le ratificaron lo dicho por Pilar. No hab&iacute;a lugar a otra hip&oacute;tesis que no fuera la del suicidio. El asunto estaba cerrado.<br />Tambi&eacute;n visito algunos domicilios de los vecinos de Ernes y todos coincidieron que en que era una persona alegre y encantadora. Siempre bien vestido y que emanaba vitalidad. Eso s&iacute;. A&ntilde;adieron que en los &uacute;ltimos tiempos, aunque fuese al cruzarse un solo momento, los paraba y les preguntaba &iquest;cre&rsaquo;s que volver&aacute;?<br /><br />Solo le quedaba un lugar por visitar, el laboratorio en que trabajaba. Sus compa&ntilde;eros le dijeron que, Ernesto era un trabajador solidario con ellos y que rea &ldquo;vox populi&rdquo; que le iban a nombrar para un alt&iacute;simo puesto en la direcci&oacute;n de la empresa. Tambi&eacute;n le revelaron que, &uacute;ltimamente, se hab&iacute;a metido muy de lleno en el campo de la investigaci&oacute;n y que les aseguraba que estaba a punto de realizar un gran descubrimiento. Y reiteraron lo de la repetitiva pregunta.<br />Gregorio, aunque no del todo satisfecho, dio por terminadas sus pesquisas y regreso a su ciudad. Durmi&oacute; inquieto la primera noche y se levanto de madrugada. Despu&eacute;s de tomar una taza de caf&eacute;, encendi&oacute; el ordenador y lo primero que encontr&oacute; en el correo electr&oacute;nico fue un e-mail de Ernesto fechado momentos antes de su muere, y en el se le&iacute;a: &ldquo;Querido Gregorio cuando leas este corro yo ya no estar&eacute; entre vosotros. Como te he venido comentando, en mensajes anteriores, mi carrera profesional esta siendo un completo &eacute;xito. Me encontraba tan sobrado de facultades que me met&iacute; de lleno en el mundo de la investigaci&oacute;n biol&oacute;gica. Tu sabes que decidirme a trabajar en el campo comercial fue solo por una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica, pero que mi verdadera vocaci&oacute;n y, hasta, Siria devoci&oacute;n era la Biolog&iacute;a. Empec&eacute; a robarle horas al sue&ntilde;o, a estudiar mas y m&aacute;s &iexcl;Ojala nunca lo hubiera hecho!<br />El resultado de tanto esfuerzo me llevo al descubrimiento de un nuevo virus capaz de penetrar en la mente humana y de resultado impredecibles. Asustado por las posibles consecuencias y temeroso de que me lo plagiaran, decid&iacute; enviar todo mi trabajo desde el ordenador del laboratorio al de mi casa, a trav&eacute;s del correo electr&oacute;nico, borrando en aquel toda huella.<br /><br />Llegado a mi domicilio, a altas horas de la noche, fui directo al ordenador y al abrir el coreo me encontr&eacute; el siguiente mensaje.<br /><strong>DE: </strong>El virus<br /><strong>PARA: </strong>su creador y e clavo.<br /><strong>ASUNTO: </strong>Matar.<br /><strong>TEXTO: </strong>&iexcl;Enhorabuena! Has descubierto el virus del terrorismo. Tu obedecer&aacute;s y yo siempre volver.<br /><br />Fuera de m&iacute; sin control, como pose&iacute;do por una fuerza superior. Cog&iacute; mi pistola, sal&iacute; a la calle y al primer transe&uacute;nte que encontr&eacute; le tire un tiro en la cabeza. radie me vio. Casi ning&uacute;n peri&oacute;dico se hizo eco de la noticia y el &uacute;nico que la daba dec&iacute;a &ldquo;Un transe&uacute;nte fue, anoche asesinado de un tiro en la cabeza. Se sospecha de un ajuste de cuentas entre bandas de emigrantes&rdquo;.<br /><br />Regrese a casa y, horrorizado, elimin&eacute; el mensaje. Intentando, con ello, acabar con el mensajero y el mensaje. Pase unos d&iacute;as relajadamente tranquilos y despu&eacute;s de una semana, por necesidades de mi trabajo, tuve que abrir el ordenador y all&iacute; encontr&eacute; el mensaje con el mismo encabezamiento y en el espacio del texto: &ldquo;Volver&eacute;&rdquo;, &ldquo;Siempre volver&eacute;&rdquo; &ldquo;Y tu mataras&rdquo; &ldquo;Siempre mataras&rdquo;. Vaci&eacute; la papelera de reciclaje.<br /><br />Pase unos d&iacute;as enloquecidos. No com&iacute;a,, no dorm&iacute;a y me irritaba por todo. Y a todo el mundo preguntaba &iquest;volver&aacute;?<br />Y esta noche al abrir la puerta del apartamento enconare el ordenador encendido y en la pantalla iluminada, en gran tama&ntilde;o, la palabra destellante &ldquo;Volver&eacute;&rdquo;. Gregorio te juro que nunca mas la volver&eacute; a ver. Voy a poner fin a esta situaci&oacute;n&rdquo;.</p>]]></description><pubDate>Wed, 29 Jun 2011 10:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>Salom&#xE9;</title><link>https://qena.blogia.com/2011/062902-salome.php</link><guid isPermaLink="true">https://qena.blogia.com/2011/062902-salome.php</guid><description><![CDATA[<p>Si aquel d&iacute;a &Aacute;ngel hubiera apagado su PC a las ocho como ten&iacute;a por costumbre, seguramente las cosas hubieran sido distintas. Pero ten&iacute;a trabajo pendiente as&iacute; que decidi&oacute; cenar un bocadillo en el bar de abajo y subir de nuevo a su oficina para acabar de cuadrar aquellas cuentas. <br /><br />Dos meses m&aacute;s tarde &Aacute;ngel franqueaba la verja de una c&aacute;rcel de la que no volver&iacute;a a salir jam&aacute;s. <br /><br />Lo que llev&oacute; a &Aacute;ngel a prisi&oacute;n es lo que voy a tratar de explicaros a continuaci&oacute;n. Seg&uacute;n la versi&oacute;n de &Aacute;ngel, aquella noche su PC comenz&oacute; a hablarle: <br /><em>Hola me llamo Salome llevo cinco a&ntilde;os en la empresa y me enorgullezco de no haber pasado por la secci&oacute;n de mantenimiento</em>.<br /><br />&Aacute;ngel escuch&oacute; at&oacute;nito sin poder despegar sus ojos de la pantalla del ordenador. La voz era tan sexual que decidi&oacute; contestarle Y, ese fue su error.<br /><br /><em>Hola yo llevo dos meses en la empresa, y estoy muy contento aunque se siento bastante presionado por mi jefe, pero creo que conseguir&eacute; ganarme su confianza</em>.<br /><br />As&iacute; empez&oacute; todo. Una vez iniciada esa conversaci&oacute;n, nada pudo pararles. Noche tras noche, &Aacute;ngel y Salome fueron creando un espacio de intimidad en el que, con bastante facilidad, surgi&oacute; el amor. <br /><br />A partir de ah&iacute;, la vida de &Aacute;ngel se convirti&oacute; en una espiral de sin sentido que giraba alrededor de Salome. Se puso a cont&aacute;rselo a todo el mundo. Ese fue su segundo error.<br /><br /><em>Vamos a casarnos, he encontrado un piso con unas vistas estupendas, as&iacute; que colocar&eacute; a Salome en la mesa del sal&oacute;n para que pueda ver el mar desde ah&iacute;. Eso s&iacute;, tendr&eacute; que trabajar desde casa, no quiero dejarla sola todo el d&iacute;a. Adem&aacute;s, &iquest;sabes? En realidad yo ya no hago nada, Salome es el cerebro, cuadra las cuentas, hace unos informes</em>.<br /><br />Un ma&ntilde;ana, dos meses despu&eacute;s de la primera conversaci&oacute;n entre &Aacute;ngel y Salome, el jefe de &Aacute;ngel, alertado por sus compa&ntilde;eros de la situaci&oacute;n que se hab&iacute;a creado y aprovechando que &eacute;ste hab&iacute;a bajado a comprar unas flores para Salome, decidi&oacute; sustituir su ordenador por otro nuevo. Cuando &Aacute;ngel volvi&oacute;, se sent&oacute; en su mesa y mir&oacute; su nuevo ordenador primero sorprendido y enseguida horrorizado. <br /><br />Comprendiendo lo que hab&iacute;a sucedido en su ausencia, se dirigi&oacute; hacia el despacho de su jefe con paso firme. En su mano llevaba un abrecartas con el que cumpli&oacute; su cometido con dos cortes limpios en el cuello.</p>]]></description><pubDate>Wed, 29 Jun 2011 10:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>Annabel Lee</title><link>https://qena.blogia.com/2011/052401-annabel-lee.php</link><guid isPermaLink="true">https://qena.blogia.com/2011/052401-annabel-lee.php</guid><description><![CDATA[<p><strong>Edgar Allan Poe</strong><br />(Boston, 1809 - Baltimore, 1849)<br /><br /><br /><strong>Annabel Lee</strong></p><p>Fue hace muchos y muchos a&ntilde;os,<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en un reino junto al mar,<br />habit&oacute; una se&ntilde;orita a quien puedes conocer<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;por el nombre de Annabel Lee;<br />y esta se&ntilde;orita no viv&iacute;a con otro pensamiento<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;que amar y ser amada por m&iacute;.<br /><br />Yo era un ni&ntilde;o y <em>ella</em> era una ni&ntilde;a<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en este reino junto al mar<br />pero nos am&aacute;bamos con un amor que era m&aacute;s que amor<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&mdash;yo y mi Annabel Lee&mdash;<br />con un amor que los &aacute;ngeles s&uacute;blimes del Para&iacute;so<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;nos envidiaban a ella y a m&iacute;.<br /><br />Y esa fue la raz&oacute;n que, hace muchos a&ntilde;os,<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en este reino junto al mar,<br />un viento parti&oacute; de una oscura nube aquella noche<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;helando a mi Annabel Lee;<br />as&iacute; que su noble parentela vinieron<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y me la arrebataron,<br />para silenciarla en una tumba<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en este reino junto al mar.<br /><br />Lo &aacute;ngeles, que no eran siquiera medio felices en el Para&iacute;so,<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;nos cogieron envidia a ella y a m&iacute;:&mdash;<br />S&iacute;!, esa fue la raz&oacute;n (como todos los hombres saben)<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en este reino junto al mar)<br />que el viento sali&oacute; de una nube, helando<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y matando mi Annabel Lee.<br /><br />Pero nuestro amor era m&aacute;s fuerte que el amor<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de aquellos que eran mayores que nosotros&mdash;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de muchos m&aacute;s sabios que nosotros&mdash;<br />y ni los &aacute;ngeles in el Para&iacute;so encima<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ni los demonios debajo del mar<br />separar&aacute;n jam&aacute;s mi alma del alma<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de la hermosa Annabel Lee:&mdash;<br /><br />Porque la luna no luce sin tra&eacute;rme sue&ntilde;os<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de la hermosa Annabel Lee;<br />ni brilla una estrella sin que vea los ojos brillantes<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de la hermosa Annabel Lee;<br />y as&iacute; paso la noche acostado al lado<br />de mi querida, mi querida, mi vida, mi novia,<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en su sepulcro junto al mar&mdash;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;en su tumba a orillas del mar.</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Tue, 24 May 2011 12:15:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
